La personalidad de las etiquetas

Que el diseño de la etiqueta constituye uno de los factores más importantes en el proceso de elección de un vino, ya lo introdujimos el pasado número. Pero aprovechando las buenas noticias que ofrece el sector –España se convierte en el primer productor de vino del mundo en 2013– queremos seguir haciendo hincapié en este aspecto, pues estamos convencidos de que no sólo sabemos hacer buen vino, sino que también sabemos venderlo de la mejor forma.

Muestra etiqueta

Muestras de papel ©Manter

Detalles como la botella, el papel de la etiqueta, las técnicas de impresión que se apliquen o el tipo, material y acabado de la cápsula, son tan importantes como el diseño de todo el proceso enológico de elaboración de un vino.

La combinación entre estos distintos aspectos comunica diversas sensaciones al tacto, a la vista y a la percepción psicológica del posible comprador.

La clave del páckaging es el valor emocional que proporciona al producto, lo que es fundamental si queremos que el consumidor se identifique con él y se lo lleve a su mesa.

Etiqueta

La apariencia ha pasado a ser un nuevo actor principal en el mercado, ademas de un importantísimo aspecto diferenciador. Por ello, el buen diseño se termina con la correcta elección de los materiales y acabados.

Los avances tecnológicos en el campo de las artes gráficas tales como técnicas de impresión y estampación de cuidada estética, troquelados, papeles resistentes a cambios atmosféricos, adhesivos personalizados, etc. permiten mejorar la calidad de imagen potenciar el valor de un producto en el mercado.